El sm3-t3wy y las plantas heráldicas

Maravillas Boccio
jun 2022. Flora ilustrada

Símbolo del sm3-t3wy en una estatua de Micerino (din. IV) © Maravillas Boccio

Una de las características de la cultura egipcia es su identificación con el territorio. El Nilo es un río que transcurre de sur a norte y que proporciona un área de habitabilidad en medio del desierto por el que transita. Esta particularidad geográfica ha provocado que los antiguos egipcios desarrollaran una cultura basada en el territorio.

El Nilo ha establecido dos unidades territoriales bien diferenciadas en la región egipcia. En la parte sur, el río transcurre a través del desierto encajado entre las montañas, dando lugar al denominado Valle del Nilo. Un poco antes de llegar a El Cairo, las montañas desaparecen, el río se expande y se forma el Delta. Mientras que en el Valle el río está en contacto directo con el desierto, en el Delta el desierto es inexistente. Estas dos realidades, Valle/Delta condicionaron la cultura del antiguo Egipto de forma muy evidente.

El sm3-t3wy

La dualidad es un concepto intrínseco en la cultura del antiguo Egipto, por ello, el pensamiento dual estuvo presente a lo largo de toda su historia. Uno de los mejores ejemplos de dualidad se encuentra en la concepción del territorio egipcio. Efectivamente, los dominios del rey de Egipto se extendían por dos áreas bien delimitadas: el Alto Egipto, que incluye el Valle del Nilo al sur del país y el Bajo Egipto, al norte, que se corresponde con el Delta. Así pues para los antiguos, Egipto era el resultado de la unión del Alto y Bajo Egipto identificados como las Dos Tierras.

El concepto de “unión” fue expresado por los antiguos egipcios de forma simbólica con el jeroglífico (F36). El signo F36 representa a los pulmones y la tráquea. Gramaticalmente, F36 funciona como ideograma, dando lugar a la palabra sm3 que significa unir en el sentido de juntar o enlazar.

Para transmitir la noción de “Dos Tierras”, los egipcios optaron por elementos vegetales. Concretamente, eligieron dos plantas. Cada una de ellas simboliza a uno de los territorios que integra Egipto. Así, la planta del Norte representa al Delta y la planta del Sur se asociada con el Valle. A ambas plantas se les denomina “plantas heráldicas”. La idea de que las plantas heráldicas representan al Alto y Bajo Egipto está aceptada por la mayoría de los egiptólogos. No obstante, hay algunos autores que piensan que las plantas heráldicas hacen referencia a las dos orillas del Nilo, la orilla oriental y la occidental.

Así pues, el símbolo sm3-t3wy está formado por dos plantas anudadas al signo F36. El sm3-t3wy es el emblema que representa a Egipto y significa literalmente “la unión de las Dos Tierras”.

Las plantas heráldicas

El ejemplo más antiguo conocido del sm3-t3wy fue descubierto en el Gran Templo de Hieracómpolis. Son dos inscripciones que llevan el nombre de Khasekhemuy, el último rey de la Dinastía II. Ambas representaciones son muy similares y presentan un sm3-t3wy con trazos tan esquemáticos que hace imposible la identificación de las plantas heráldicas. No es hasta la dinastía IV cuando las representaciones del sm3-t3wy distinguen iconográficamente a las dos plantas.

La figura de arriba muestra un sm3-t3wy ubicado en una estatua-trono del rey Micerino (din. IV), donde se aprecian perfectamente las dos plantas heráldicas bien diferenciadas. La planta del Sur se encuentra a la izquierda del signo sm3 y la planta del Norte a su derecha.

Uno de los objetivos de los egiptólogos ha sido la identificación de las plantas heráldicas. Efectivamente, en la bibliografía existen muchos trabajos dedicados al estudio de estas plantas, en especial a la planta del Sur.

Los autores están de acuerdo que la planta del Norte es el papiro (Cyperus papyrus) muy abundante en el Delta en tiempos del antiguo Egipto. En cambio, la planta del Sur genera muchos problemas para su identificación. Mientras que la planta del Norte se representó de forma similar a lo largo del tiempo, la iconografía de la planta del Sur sufrió cambios sustanciales principalmente entre el Reino Antiguo y el Reino Medio. No obstante, la planta del Sur siguió experimentando variaciones hasta alcanzar el Reino Nuevo.

La mayoría de los autores asocian la planta del Sur con el “lirio” y pasan a denominarla “lirio del sur”. Así, para Petrie la planta del Sur sería la flor de lis que la identifica con la flor de loto, en cambio para Bénédite la planta del Sur sería el lirio blanco (Lilium candidum). Otra posible identificación del “Lirio del Sur” es Gagea reticulata propuesta por Nibbi, pero también podría ser el puerro (Allium porrum) tal como postuló Meurer.

El conocer la planta del Sur es un reto para la Egiptología desde sus inicios. Así lo demuestra el comentario que Karl Lepsius hizo al botánico George Schweinfurth cuando este último se disponía a estudiar la flora de Egipto:

“Ya que usted viaja para estudiar la flora de la región del Nilo, le recomiendo en primer lugar que me desvele una cuestión aún sin resolver y que me tiene en vilo desde hace años, ya que ningún botánico ha resuelto todavía ¿A qué especie hace referencia la planta heráldica del Alto Egipto, que llamamos simplemente el “lirio del sur”? Debe haber estado muy extendida en el sur de la región, en Nubia o en el Sudán egipcio. Debe haber crecido entre la flora local tan característica y seguramente todavía puede encontrarse allí”.

A día de hoy, la identificación de la planta del Sur no está resuelta. La cuestión planteada por Lepsius a Schweinfurth sigue sin resolverse a pesar del interés demostrado por los egiptólogos de obtener un resultado satisfactorio.

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